DIA 1
A las 8 en punto muevo mi equipaje hasta el living de casa para tenerlo a mano cuando el taxi llegara. Habia pasado todo el día incrédulo de que me iba de viaje, desesperándome ante eventos de que potencialmente podrían arruinar mi ida. Eventos del tipo de "Mira si saque los pasajes en el micro equivocado?", "Mira si me olvido los pasajes en casa??", "Mira si mi viejo me contagia el resfrío???".
Ya a esa hora era algo mas como "El taxi no va a venir un carajo.", pero cuando finalmente lo hizo (exactamente a la hora en que lo habia encargado), salí para la terminal prácticamente convencido de que íbamos a chocar. Como no lo hicimos, me considere un chico con suerte, hasta que recibí una llamada de Diego, quien me avisaba que al colectivo se lo tomaban desde Cipolleti. Ni en pedo me iba hasta allá.
Me subí. Me puse a escuchar música. Pensaba que la batería de la cámara estaba cargada. Estaba equivocado.
Llego a Cipolleti y suben Santiago, su adorable hermana/guía turística Rocio, y Diego (con el cuello subido hasta la nariz). Charlamos y nos ponemos al día. Negociamos con la azafata para que quedemos los cuatro juntos en los asientos. Van Diego y Santi atrás y Rocio y yo adelante.
El viaje estuvo bueno. Hay algo acerca de subirme a un colectivo que me remite a la niñez, así que iba totalmente… volado. De tanto en tanto sumergiéndome en conversaciones con Rocio, sin sentido ni forma, pero sin duda interesantes.
Y el Farra que hay adentro de Santiago floreció…
Al otro día, despeinados y adormecidos como estábamos, llegamos a Retiro, y salimos de ahí tan rápido como pudimos.
Acostumbrado los colectivos de acá, pase 30 segundos intentando meter la tarjetita del subte por la parte de arriba de la maquina. Finalmente entré en razón.
Llegamos a la casa de la prima de Santiago, ("La Tone" ^^). Nos presentamos y bajamos a comer a un McDonald's que estaba a dos cuadras. En esa ciudad hay un McDonald's a dos cuadras de cualquier lado así que…
A la tarde nos fuimos a un lugar llamado "Bond Street" a ver si conseguíamos remeras de MxPx.
Lo juro, nunca vi tantas caritas de "Jack" juntas en un solo lugar… dios.
Salimos de ahí con una remera cada uno. Vimos un muñeco muy bizarro en el intento. Diego me pidió que le sacara una foto.
A las 6 y media llegamos al "Teatro" y esperamos en fila alrededor de hora y media. Santiago saludó a un par de amigas, omitiendo el presentarnos a Diego y a mi. Poco a poco empezamos a entrar.
Nos separaron, nos hicieron formar de a uno, y nos terminamos perdiendo. Rocio, Diego y yo estábamos inspeccionando el lugar y nos encontramos en un balcón. Santiago estaba abajo solo. La banda que abría era Nine Lives. Me arrepentí tanto de no haber estado abajo cuando hicieron el cover de May 16 que, ni bien termino, me fui con Santi. Estábamos los dos parados al borde del circulo de pogo, así que éramos los que de alguna manera resistían a la pared de gente.
Después empezó a tocar Shaila. La gente ya empezaba a escalar a otra gente para hacer mosh, y una mina que estaba atrás de nosotros dos nos llamo y nos pregunto si podíamos levantarla y tirarla arriba de la multitud. Pedido extraño, pero lo concedimos.
Pero no fue hasta que apareció MxPx que se formo la verdadera masacre. De haber sido otra la ocasión y de no haber estado tan eufórico como lo estaba, en lugar de pasar un buen rato, hubiese estado realmente asustado. Santiago y yo luchábamos exitosamente por mantenernos en las tres primeras filas, nos perdíamos de a ratos, nos encontrábamos de a otros. A mitad del concierto, me tocan la espalda y trato de ganar balance porque me hago la idea de que me están por escalar por décima vez, pero era Diego. No era ningún secreto que Santiago era el mas feliz de los tres en estar ahí, así que entre Diego y yo lo subimos en hombros un rato. El dice que lo señalaron y dijeron "We're coming back", pero yo no vi nada. Aunque es cierto que sobresalía de la multitud, en parte por la altura en que lo manteníamos Diego y yo, y en parte porque justo era el único arriba. En todo caso, me da igual, lo que atesoro es el rato que pasamos.
Treinta segundos mas tarde nos perdimos otra vez, pero convenimos que durante el tema Young and Depressed, aunque por separado, perdimos lo que nos quedaba de control.
Cuando terminan el ultimo tema, Rocio nos llama a Diego y a mi con urgencia. Cuando salimos a la vereda, lo vemos a Santi subido a una ambulancia con un cuello ortopédico.
Imagen suficiente como para lavar la euforia que llevábamos encima e inundarnos con miedo. Un imbecil que hacia mosh le habia pateado la cabeza. Rocio nos dejo el numero y la dirección del departamento en el que nos quedábamos, y se fue con el. Nos quedamos un rato, en shock y sin saber que carajo hacer. Las amigas de Santiago nos preguntan por el, las ponemos al día y le damos el numero del departamento y de mi celular. Tomamos un taxi. Cuando llegamos hay tres mensajes en mi cel.
Uno que me anunciaba que mi vieja estuvo llamando, uno de Deborah, que me deseaba un buen concierto y me invitaba a la feria del libro, y el ultimo de Juani (otro Juani, no el de Nazareth), para ver que hacíamos. Con la calentura que llevaba encima, creo que los respondí algo bruscamente. Después me sentí culpable.
Al final no era nada grave, pero le habían dado una medicación que le durmió la cabeza. Comimos y nos fuimos a acostar, tapándonos como podíamos. De todas forma hacia calor, lo cual era bueno para Diego que estaba recuperándose de un resfrío. así fue como los tres nos fuimos quedando dormidos intentando revivir lo que habia sido un día excelente.
DIA 2
A las 10 de la mañana mi teléfono suena y lo manoteo de la mesa de luz para silenciarlo. Veo que la llamada es de mi viejo, así que lo atiendo. Mi viejo grita cuando habla con el celular, y en un vano intento de ahogar el sonido, me entere de que mi hermanito mayor estaba preguntando por mi, así que me levante y lo llame por teléfono. A la 1 de la tarde nos íbamos a juntar. Me metí a bañar. Cuando salí, Diego ya se habia ido porque su hermano tambien lo habia llamado para ir a ver universidades juntos. Recibo un par de mensajes de las amigas de Santiago y los contesto. Me voy para el living a desayunar con la prima de Santi, quien estaba viendo a La Niñera. Nos sumergimos en sacarle el cuero al programa y a hablar de las consolas con las que jugábamos cuando éramos chicos. Viendo que la batería de mi celular estaba alarmantemente baja y habiéndome olvidado el cargador (grave error), anote desesperadamente en una hoja los números de Juani, de mi hermano y del celular que habia pedido prestado Deborah, por si los necesitaba después.
Da la hora y me voy abajo a esperar a mi hermano. Luego de un conmovedor abrazo, nos vamos al McDonald's y nos quedamos alrededor de tres horas hablando. A mitad de la velada, llama mi vieja y termina por asesinar lo que quedaba de batería en mi celular.
De alguna manera mis planes de ir a la feria del libro salen en la conversación, y mi hermano manifiesta su interés de encontrar un libro de Dolina y me ofrece ir a familiarizarme con el lugar.
Sabíamos que estaba cerca de la Plaza Italia, pero no sabíamos donde estaba eso en primer lugar, y estuve bastante sorprendido cuando, al preguntarle a una mujer al azar a donde quedaba, señalo hacia la izquierda y dijo "Allá".
En total, el lugar quedaba a unas 10 cuadras del departamento.
Que lugar tan bizarro. Era gigante, y estaba repleto de gente que, en la mayoría, ni en pedo tiene interés por la lectura. Navegamos entre editoriales por varias horas.
Donde estaba la sección de Musimundo habia un cartel que daba vergüenza ajena. Era algo que parecía ser una banda de rock integrada por Harry Potter en el teclado, el Martín Fierro con cara de estar gozando en la guitarra, el Principito como vocalista, Sherlock Holmes en la bateria y otros mas…
Después encontramos una comiquería. Comics viejos de Superman que llamaban la atención de mi hermano, una numero de "Shazam" que llamo la mía, y varias cosas mas. Todo embebido con los comentarios que él y yo hacíamos en los intermedios… no voy a especificar mas.
En el camino de vuelta empecé a sentirme extraño, pero lo ignore. Paramos en el McDonald's de nuevo, y a mitad de la visita, mi hermano me deja porque se le hace tarde. Yo directamente no tenia hambre, así que me quede como media hora mas intentando terminar mi menú. Una vez que lo hice, volví al departamento. Diego y Santiago estaban arriba. Diego pregunta si alguien quiere acompañarlo a un ciber. Yo levanto la mano.
Cuando llegamos pido una cabina primero. Adentro, llamo a Deborah, pero me atiende un contestador. Luego a Juani, para quedar en que nos encontrábamos para ir a la feria del libro, pero que después le averiguaba a que hora.
Una vez en la PC me encuentro con Deborah y, luego de una calida conversación, la cuestiono acerca del horario y lugar de encuentro. Después llamo a Juani para ver que le parece, pero me atiende el contestador. Odio a los contestadores… en fin, le deje un mensaje diciéndole que me mandara un mail si le quedaba bien, que yo lo iba a ver a la mañana, ya que pensaba acostarme temprano porque me estaba empezando a doler la cabeza.
Una vez arriba nos ponemos a ver programas extraños en la televisión, y yo aprovecho para tirarme en el…. sillón? que habia ahí para ver si dejaba de sentirme mal. Mientras esperábamos las empanadas, nos colgamos un rato hablando con la otra estudiante que vivía en el departamento, quien estaba intentando dibujar la perspectiva de una bolsa apoyada sobre una maceta, al tiempo en que intentábamos deducir desganadamente si los gritos de gol que venían de afuera eran en contra o a favor de River.
Me fui a acostar, no sin antes pedir por favor si alguien me podía despertar a las 7. Diego me siguió. Santi se quedo hasta la 1 y media porque se tenia que tomar una pastilla. Aparentemente cuando entro me piso en el intento de llegar a su cama (le dejamos la grande porque le habían pateado la cabeza ¬¬). Si lo hizo, nunca me entere.
DIA 3:
A las 8 de la mañana Rocio entra y me despierta. Me siento en la cama. Si me habia acostado temprano para sentirme mejor al otro día, estaba decepcionado con el resultado. La cabeza me dolía como si hubiera tenido resaca. Decidí que necesitaba compensar lo poco que habia comido la noche anterior y baje a desayunar en McDonald's. En el camino de vuelta se me nublo la vista y empecé a perder el equilibrio. Me senté en el pórtico del edificio. Cuando hubieron pasado 10 minutos me levante y me fui al ciber para ver que pasaba con lo de Juani. En el mail me pone que no puede llegar a la hora en que habíamos quedado porque tiene un parcial, que nos juntáramos mas temprano. Los números de teléfono me habían quedado arriba, así que resolví contestar después. Volví al departamento a darme una ducha fría, que fue totalmente en vano, porque me sentí incluso peor cuando salí, así que, derrotado, me jugué a que se me pasara todo antes de la 1 de la tarde, horario en el que me tenia que encontrar con Deborah y dos de sus amigas en Plaza Italia. Me tire en la cama grande, abrazando un almohadón y con ganas de pegarme un tiro en la cabeza. Furioso y humillado, porque yo NUNCA me enfermo, y justo tuve que hacerlo ese día, que casualmente habia estado esperando desde hace mucho, mucho tiempo. Santiago estaba tirado contra la pared escuchando ENYA, lo cual me daba mas vena todavía, así que me puse los auriculares del mp3 de Enzo y me puse a escuchar algo yo.
A las 11 me di cuenta de que definitivamente no estaba mejorando, así que resolví ir hasta el punto de encuentro al menos saludarlas y volverme. Me levanto, totalmente volado y doy unos pasos. Como carajo iba a hacer para aguantarme el viaje de ida y vuelta de todas maneras??? Encuentro a la prima de Santi y le pido que me preste su celular para mandar un mensaje al que Deborah me habia dado. Antes de que pase mas tiempo y sea demasiado tarde, les escribo diciendo que no puedo ir porque no las quiero hacer venir al pedo. Me tiro de vuelta en la cama y vuelvo a abrazar al almohadón. Diego y Santiago vienen a joderme, no se si estaban intentando subirme el animo o darme nauseas ofreciéndome mis propias magdalenas. Lo cierto es que cuando dan la 1 de la tarde el dolor de cabeza y estomago poco a poco disminuyen, y puedo sostenerme en pie. Mitad alegre por la mejoría, mitad torturado por los recurrentes pensamientos de que "capaz que el mensaje no llegó y me están buscando", o "mira si llegó demasiado tarde y vinieron igual", porque se como me pondría yo si fuera yo al que estuvieran plantando, me decido a ir a ver si las encuentro. Pregunto a Santiago y a Diego si me acompañan. Me dicen que si, pero que después de comer. Entre los dos se cocinan fideos mientras yo lavo los platos para acelerar el proceso. Ingiero tanto… arroz como puedo, me pongo un buzo, una campera y a las 14:15hs salimos.
Irónicamente, el arroz me revive. Parcialmente.
Llevo la cámara en la mochila, porque era parte del plan original.
Pasamos dos horas y cuarto dando vueltas. Yo reaccionando cada vez que veía a una pelirroja, que nunca resultaba ser la que yo buscaba. Ocasionalmente señalando a Diego y a Santiago las cosas extrañas con las que me habia tropezado el día anterior. Habíamos agotado los lugares donde buscar, pasando incluso por la enigmática sala de Cortazar, lo cual fue terriblemente bizarro.
Cuando dan las 16:15hs, Santiago y Diego me miran con reclamo. A las 17hs Santiago tiene que tomarse otra pastilla para su cabeza dormida, así que se van. Yo me quedo un rato mas. Ya sin saber por donde buscar, cuando vi a otra pelirroja mas la entre a seguir para ver si entre si se atraían ¬¬. Resulta que no.
Al final subí a tomarme un licuado de manzana porque habia empezado a marearme de nuevo. Me conecte en las maquinas que estaban ahí para ver si estaba en el MSN. No estaba, así que me di otra vuelta mas. Al final me termine volviendo al departamento, y me hubiera tirado de boca contra el sofá si no hubiera sido por el hecho de que estaba ocupado por los tíos de Santiago, que habían pasado de visita.
Después bajaron a tomar algo, y Santiago, Diego y yo nos quedamos viendo las grabaciones del día en la habitación. Yo todavía con ganas de pegarme el tiro en la cabeza del que hable antes.
Después volvieron los primitos de Santiago, y Diego y yo ayudamos a tomarles fotos.
Llamamos a un taxi y fuimos a retiro. Nos subimos al cole. Diego y yo adelante, Santiago y su hermana atrás. Adelante mío se suben dos viejas insoportables. Pasan una película barata. No podemos contener la risa.
Hoy despierto sintiéndome recuperado. La vieja que se sentaba adelante mío esta de pie y bailando un tema de Elvis Crespo (no, no es en joda), el cual estaban pasando en la radio general del colectivo. Me cubro la cara con la frazada, incapaz de tolerar la imagen.
Diego, Santiago y Rocio se bajan en la terminal de Cipolleti. Yo sigo hasta la de Neuquén. Cuando bajo me encuentro a una mujer peleando con una caja gigante llena de libros y la ayudo a cargarlos. Me dice que los trae para la Biblioteca Alberdi, desde la feria del libro. Justo lo que necesitaba escuchar…
Eso es mas o menos todo. Mas abajo están los links del video que grabamos en los momentos libres. Incluye escenas de nuestra llegada al departamento, los momentos previos al recital, Diego y Santiago molestándome mientras yo estoy agonizando y partes de la feria del libro. Escribo esto antes de editarlo. No pienso gastar mucho tiempo en la edición, así que no esperen algo ecualizado. No se ni por que lo subo… probablemente en unico que s lo baje sea Enzo ;)
Y aun MAS abajo hay scans del video.
Nos vemos.